domingo, 23 de octubre de 2011

Ejemplo

Un ejemplo, pues, de lo dicho: de lo que no debería terminarse; aunque lo haya hecho.


(Musaraña de la Sierra de Baza, espero)


Musa, musaraña,
ratita venenosa, pequeña,
de ojitos negros, 
te recogeré del surco con las manos de acariciar,
indefenso, atrevido,
herido ya,
antes de hablar contigo,
con sólo verte,
culpable de aparecer después de la lluvia
y hundir la tierra blanda
junto a un tronco de fresno
y un balate de ripios precisos.


Te pondré en mi mano, musita;
sentado sobre el capó te miraré,
intentaré saberlo todo,
querré acariciarte.


Luego te dejaré elegir:
que no creas que quiero obligarte:
te dejaré en la greda blanca,
como una mancha, una piedrecilla juguetona;
sin intentar ninguna trampa, musa, créeme.



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