domingo, 3 de julio de 2022

Lo primero: aclarar que no me refiero a liberar las sandías encarceladas de la foto anterior sino a robar sandías que aún no se han cosechado. Así que el primer paso para robar sandías es localizar una plantación de sandías suficientemente grande (nunca hay que robar al que tiene únicamente unas pocas hermosas sandías en su huerto). Una vez localizado el terreno, estudiar las costumbres del lugar: horarios, encargados, paseantes habituales del camino, y, una tarde o una mañana, con la fresca, acercarse andando, disimuladamente, preferiblemente acompañado de un perro pequeño y desobediente, para comprobar la madurez de las sandías. Una vez comprobado que las sandías están para coger, hay que ir al caer la tarde, cuando no hay mucha luz pero suficiente para no necesitar encender las luces del coche (es recomendable llevar un coche, no muy grande, gris o de tonos pardos, un conductor y al menos un cómplice, pero no más de dos) y poder ver las sandías. Una vez dentro de la plantación, estacionar el coche cerca de las matas sin parar el motor, meter rápidamente las sandías que estén en el punto de maduración adecuado en el asiento trasero (no es recomendable abrir el maletero), y salir de la plantación con las sandías robadas.