domingo, 29 de abril de 2012

Tras el último no va nadie

Iba a poner un poema que escribí para Myriam (La belleza o la herida), pero no logra convencerme: yo quería que tuviera una evidente influencia de Aleixandre y me ha salido muy narrativo (casi descripción real de la escena, con algunas partes líricas bastantes sobrantes y carentes de significado). Curiosamente, cantando hoy por casualidad, por simple gusto o por alguna asociación de ideas, al pensar en Aleixandre quizá, un soneto de Gerardo Diego al que le puse un par de acordes, más o menos, hace unos años, me he dado cuenta que este soneto describe bastante perfectamente, aunque quizá haya una clara diferencia importante, otro momento de aquel día en que le dió por hacerme preguntas, a Myriam -en esta ocasión, este último momento, digo, callada.

Para no abandonarme demasiado pondré en su lugar una crítica conjunta a dos animados discos.

Tras el último no va nadie, pensé, dolido, al salir, y decidí escuchar el disco mientras regresaba al piso andando, ya que llevaba el mp3 aquel día en la mochila en contra de mis costumbres (nunca escucho música por la calle).

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