...hasta quebrar la imagen de todo lo que fui...
Creo que no se menciona nunca, pero una de las grandes virtudes de esta canción es que no se nota nada que es una canción de amor heterosexual de un hombre por una mujer y eso es, quizá, su gran virtud, le digo a Gema bromeando después de que me dijera que dejara ya de joder con esa canción y pensando en una serie de tuits que me recordaron lo que contó un profesor de literatura al leer un poema de Cernuda, que curiosamente gustó bastante a la clase, acerca de que uno de sus puntos fuertes era justamente eso, que no se notaba que era de amor homosexual, que valía para todos, que se lo podías enviar a tu amada y acabar follando con ella sin que dudara en ningún momento de tu virilidad, le digo a Gema. Ahora que sé que soy una mala persona, y ya son siete meses que no dejo de repetírmelo, no malvada ni capaz de infligir daño como única intención, sino con la horrible maldad del que no comprende lo que siente el otro, que es lo que no le entra en la cabeza a tantos tíos, puedo ir mejorando. El primer paso es darse cuenta, lo bonito es que no es el último, que está aprender y mejorar. Ya, Gema, ya sé que exagero, pero es que no puedo dejar de darle vueltas. Echo tanto de menos a mi amiga, mucho más que lo que no pudo ser. Esos Hola Rubén que decía y que cuando los leo en el móvil me suenan siempre a ella, sean de quien sean, o sus ideas repentinas o que me contara su vida con tanta naturalidad. Y, bueno, releo su mensaje y no describe a la buena persona que siempre me he creído, y tiene que ver con eso. Y eso que sólo me dijo la mitad. Estoy seguro que lo de llamarla inocente le sentó fatal (aunque sea una palabra que yo suelto con mucha facilidad, sin sentido casi, en cualquier situación, por culpa de mi perro, que sabe fingir muy bien su inocencia, pero eso no lo sabe ella, ya que es una broma familiar que sólo entienden mi madre, mi hermana y tú, Gema, y el perro, claro). Yo que soy un tío tan comprensivo, que lo comprende todo, cuya inteligencia se basa en la facilidad de comprensión, no en la de la creatividad o agudeza o qué sé yo. Es, por ejemplo, como el tema este de la Guerra Civil, que haya gente que no comprenda la necesidad que tienen esas personas de saber dónde están sus muertos, esa falta de empatía, es realmente preocupante. Y no es necesario compartir esa necesidad. Yo no estoy seguro de que la compartiera, aunque habría que vivir con ello para saberlo realmente. Lo que sí soy es capaz es de comprender que tengan esa necesidad y que sea importante para ellos. Pero con ella, esos dos días sobre todo, y quizá alguna vez más, no sé, no supe comprender y quitarme de en medio a tiempo. Gema no dice nada y yo continúo con mis lamentaciones. Todo mal, es que lo he hecho todo mal, y llevo estos siete meses que no sé ni cómo estoy, si bien o jodido. Realmente no lo sé. Casi como si no hubieran pasado, como si siguiera allí sentado, con mi estupidez, terminando de joderlo todo de nuevo. O lo que es peor, quizá soy yo el problema y no que haya cometido esos errores por torpeza. Y a ti te tengo ya harta, por lo que veo, le digo a Gema que está tumbada leyendo a Chantal Maillard. Joder, es que no puedo ponerme a leer sin que te dé por empezar a hablarme justo en ese momento. Me lo haces siempre, Ru, me dice ocultando sus ojos detrás de alguna frase.
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