La pupila,
repetir todos los nombres,
apuntar el gesto, equivocada.
Ya nada sabe.
Puesto en todo, en cada segundo.
Todo queda solo, siempre.
Una luz roja,
el insomnio. Nadie dice
esta palabra.
Todos los nombres
que no he sido. Todos
los días recordados.
Busca fracasos, y la prueba,
ahí va el porvenir,
eso es todo.
Un nombre más,
la piel, la herida, y tiembla,
la sonrisa de blanco.
Sólo está aquí,
nada más. La pupila
repite el único delito.
Todo iba a ser.
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