A la mañana siguiente
rememorando la noche anterior
con los cuerpos aún dolidos
de no despertar juntos
o de dormir en el sofá,
de no llegar a verte desnuda
y saberte así,
desnuda,
al menos una vez al día,
si no, acaso, siempre.
Anécdotas insignificantes que recuerdas,
que me cuentas esta extraña mañana
en que dormiste tan cerca,
la torpe búsqueda de una calle,
cuando se te cayó la copa
al resbalar
(toqué tus manos al fin),
aquel chico de mirada viscosa
que no se atrevió a hablar.
Bailamos una vez,
hablamos un poco,
nos ocupamos de los demás.
Y esto, tan extraño,
que estés aquí,
vestida con una camiseta y un pantalón mío,
cruzada de piernas
con la timidez de tus pies tapados,
el desorden de una mañana tardía
hablando para mí, festiva,
animada,
ocurre cada día.
No creo que sea realmente una crítica "negativa", sino un gusto. Creo que no estaría mal intentar esconder algún que otro detalle, hacer que haya misterio y que la persona que lo lee se "coma el coco" intentando descubrir a qué se refiere una palabra, una sensación, un objeto...
ResponderEliminarDe todos modos bonita visión, composición y descripción.
Coincido bastante con tu gusto y normalmente procuro no ser evidente en todo, aunque no con la intención de incluir misterio sino de decir lo que me apetece y no lo que haría más fácil la compresión del texto, creo. En este poema, que me parece torpe y mal escrito, por otro lado, me quería dejar clara la escena, como si me hubiese ocurrido (por eso lo de fabulación).
ResponderEliminarMuchas gracias por los mensajes!