Aquí irá un texto, (me) aviso. Mientras llega el cabrón del texto, hablaré de otro que tampoco he podido escribir: creo que contaré sólo lo que no tiene interés: los hechos: para evitar cualquier tipo de acto cruel. Confieso que intenté hacer una canción sobre el mismo tema y que también fracasé: la música no está mal, con ciertos riesgos en la voz, en la estructura: pero la letra es bastante mala: estaba demasiado limitada por la melodía (la escribí después que la música) y por mi capacidad. La llamé igual que al cuento aún no escrito (sigo con la intención): La vía real: creo que esto lo robé de un libro de Malraux (por cierto, las calles de Madrid llenas de lehavrenses, estos días) cuyo título vi en una librería y del que no he vuelto a saber nada: dicho por un andaluz, pienso, tiene algún divertimento añadido. Los hechos... exactamente... Un joven observa: como en Maestros Antiguos de Bernhard observaba el narrador al que miraba el Tintoretto, al tal Reger: a Paul Auster: al que acaban de dar el premio Nobel, apenas algunos meses atrás: frente a la tumba de Samuel Beckett: en el cementerio de Montparnasse. El joven se queda un rato oculto, observando: con una forma similar a Maestros Antiguos, el joven iría derrumbando con odio las obras de Paul Auster, a Paul Auster, mostrando un gran conocimiento de su obra y de la de Beckett. Esto daría pie, digo, supuestamente, a grandes pensamientos sobre muchos temas. Luego se acerca a Paul Auster, insolente, y comienzan a hablar. Esta parte aún no me la he planteado. El joven está de visita en París y entra solo al cementerio, pues su rubia y comprensiva acompañante, en principio Pilar, prefirió quedarse en un café cercano, que soy capaz de imaginar como si hubiese estado allí. El cuento requiere, como se ve, un conocimiento amplio de las obras de Paul Auster y de Beckett: lo que, en el primer caso, no estoy dispuesto a hacer y, en el segundo, soy incapaz, a pesar de haber leído varias obras suyas; de ambos, también. Pensé en contar la idea al único escritor actual que admiro, aunque no lo lea, quizá, para escribir dos cuentos en paralelo: para ver las diferencias, por diversión. No lo he hecho. A penas he logrado varios principios poco prometedores.
"Songs, uh, are really just interesting things to be doing with the air" Tom Waits
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