Mientras llueve en la costa aún sin mar
con los ojos abiertos para caer en tus brazos
los acantilados se van llenando de gente
descubres la humedad, el cielo roto, los caminos llenos
no llevan hacia ti el aire mojado, las voces
y sin embargo estoy contigo lúcido, cercano
como quien puede plantear una conversación
o intentar una caricia oportuna.
Mientras llueve, y en la tarde sin torcer el encuentro
y palabras que acumulé con ambicioso esmero para su triunfo
no son importantes ahora
elijo no hablar de lo que ya sabes
y la risa que despertarán los insolentes paraguas, el suelo inseguro
la dificultad de mirar a los ojos con el odio apropiado
y el intenso fin con el que claudicaremos juntos,
mojados.
No tendrán nada que ver, no podrán ya
no serán los que esperan vernos de nuevo
bajo los sonidos que no nos oirán
esta vez sí, sin intentarlo, seremos más
tendremos a un lado al tiempo, herido
y estarán inquietas nuestras ideas
y tu voz como una lumbre a modo de esperanza
- serás quien me descubra.

Demasiados adjetivos en las dos primeras estrofas, ¿no?
ResponderEliminarAlba.
Coño, gracias por tu comentario. ¿Cómo cojones has llegao aquí?
ResponderEliminarEn cierto modo estoy de acuerdo contigo, pero son imprescindibles, pienso; además le van muy bien al ritmo de la música: un blues con fraseos cortos, muy sencillo. También es destacable la tercera estrofa casi sin adjetivos (con imitación clara de Valente).
Apropiación más bien. Intentaba imitar a Josele Santiago.
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