sábado, 7 de julio de 2018

Giroud

Te pareces a Giroud, me dice Gema con una sonrisa que esconde muy bien su malicia cuando la cámara se centra en el portero después de una falta al borde del área. Estamos viendo el partido del mundial sentados en el sofá del salón de la casa de sus abuelos en Asturias; estamos solos, sus abuelos han salido a comer con unos amigos. Gema lleva un pequeño moño en la cabeza (se ha vuelto a dejar el pelo un poco largo) que le queda muy bien, sobre todo con sus ojos verdes, una camiseta y unos pantalones cortos, descalza e infantil como siempre que viene a la casa de sus abuelos; yo estoy guapo y poco superficial, como siempre que estoy con Gema, con miradas llenas de talento y no esos torpes intentos de descubrir algo cuando estoy con otros. Me gusta el fútbol por lo simplón que es, porque se pueden sacar conclusiones y creer que valen para algo más, más o menos como una canción, un cuento o una novela, dice. Hace poco, cotilleando una de mis cuentas favoritas, me encontré un tuit que decía algo así como que las tácticas son para reducir los defectos de los jugadores, que son la plasmación de lo malos que son los jugadores en ciertos aspectos, que son los que quieres cubrir con la táctica. Me gustó la idea. La táctica, diría yo, dice Gema, es buscar lo que necesitas para no llegar a destiempo: situar a las piezas adecuadas en las condiciones oportunas, conforme a sus cualidades y esas cosas. Los comentaristas aprovechan la oportunidad que tienen de ser escuchados diciendo obviedades y sin prestar mucha atención a lo que dice Gema, a la que miro mientras habla más que a la tele en este tramo poco interesante del partido. Pero defectos son aquellas cosas que nos impiden ser lo que queremos, lo que buscamos ser, o algo así; de forma que poner un jugador peor en el campo no tiene por qué considerarse un defecto si esto nos permite hacerlo mejor. Por eso me gusta que Giroud haya entrado como titular en el once de Francia en lugar de Dembélé, que es mucho mejor jugador, mucho más interesante y con más posibilidades, y que, en principio, forma un tridente muy bueno con Griezmann y Mbappé, dejando a éste en el centro y los otros dos por las bandas. Pero con estos dos, y teniendo en cuenta el centro del campo tan poco creativo que tienen los franceses, lo que necesita Francia es alguien que no pida siquiera el balón, que no lo toque mucho, que deje a sus compañeros hacer las cosas, que deje a Mbappé correr o a Griezmann mantener el balón, que sea un hueco para ellos pero esté ahí lo justo para que la defensa contraria no pueda no ignorarlo, y poco más. Más o menos como tú en la vida, me dice riéndose. Gema se levanta, el partido está ya decidido, nos queda decidir qué hacer hasta el próximo, que veremos en casa de unos amigos de Gema. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario